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| Senior i el Cor Brutal |
El
sábado lo inauguramos con sonidos valencianos. Primero con el rock simpático de
Senior i El Cor Brutal y luego
con el entrañable
Juli Bustamante
acompañado por sus amigos barceloneses
Fred
i Son. Los primeros repartieron
buena dosis de rock puro, con un potente directo que se mezclaba entre
llamamientos a una revolución violenta organizada. Carisma no les faltó, y en
un todo momento tuvieron a un público dedicado y sobretodo a la expectativa de
lo próximo que Senior iba a soltar. Después vino Juli Bustamante. Una
entrañable figura, con aires marineros y un folk mediterráneo muy bien
equilibrado. Perfecto acompañamiento para una cervecita y la brisa marina que
bañaba en todo momento al Faraday. En general todo el conjunto nos tocó la vena
nostálgica, y consiguió emocionarnos, quizás gracias a la alegría y el desparpajo
con la que el mismo Juli disfrutaba de su música.
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| Juli Bustamante con Fred i Son |
Terminado
el concierto del Sr. Bustamante nos dirigimos al escenario pequeño, a ver que se
cuece. Y de golpe…
Esperit! La
sorpresa indudable de nuestro sábado. Mau Boada es el nombre de este hombre
orquestra, que consigue mediante cachivaches e inventos varios, montarse el
solito un concierto digno de un auditorio. Pedales de grabación de loops,
batería, bajo, guitarra, micrófonos en eco, y una mesa de sonido de apariencia bastante
manufacturada. ¡Ah, y la cinta americana para posibles roturas del conjunto!
Eso es todo lo que necesita este artistazo para regalarnos los oídos de sonidos
folk tribales que suenan influenciados por el viaje entre muchas otras culturas.
Hawái, África, el lejano oeste… un sin fin de aventuras musicales nos vienen a
la mente cuando escuchamos a Esperit! Y lo mejor de Mau Boada es que tiene
tanta personalidad y autenticidad en su forma, que en el Faraday solo hacia
falta girarse y ver a los cientos de personas sonriendo de oreja a oreja para
darte cuenta de que estabas viviendo un momento especial. El poder de hacer
feliz a los demás no es algo de lo que puedan presumir todos los músicos, pero
Mau lo consiguió, y sí, nos enamoró. Si queréis descubrir un poco más a este
insólito personaje aquí tenéis un
vídeo
documental y su canción
Good Girl
en acústico.
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| Esperit! |
Aún
con la excitación del momento Esperit! nos dirigimos al escenario Estrella Damm
a ver a Frida Hyvönen y su nuevo “To
The Soul”. La verdad es que un piano de cola -con todo su esplendor- en un
escenario al aire libre choca, pero en el buen sentido. Y quizás por ello, o porque habíamos oído hablar
maravillas de ella, esperábamos mucho de esta pianista sueca que sin embargo,
no consiguió conectar con el público. Con una capa dorada y un poco de pose
divinizada, Frida se esforzó más en contar historias e historias de su persona,
que en deleitarnos con ese pop sueco electrónico del que presume. Sintiéndolo
mucho nos aburrió.
Pero
aquí no ha pasado nada, que llega
Josh
Rouse. El cantautor de Nebraska afincado en la costa levantina se acompañó
de
The Long Vacations para presentar
su último trabajo en conjunto: “Grabaciones en el mar” (2011). Folk calmado,
estilo 100% Faraday, delicado y en su justa medida. Fue un concierto tranquilo,
pero bello, donde pudimos escuchar desde nuestra querida
Oh, Look What The Sun Did,
hasta otras piezas claves en su carrera como
Quiet Town.
La Estrella de David presentó su último
trabajo titulado Maracaibo (2011). El proyecto de David Rodríguez llenó todo el
escenario, acompañado por Ana Fernández-Villaverde –la otra mitad de “La bien
querida”- y Joe Crepúsculo.
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| La Estrella de David |
Pegasvs están en todas partes. No hay
festival de este verano en el que no formen parte del cartel. Como nos los
perdimos tanto en el Sónar como en el Primavera Sound, teníamos ganas de verlos,
y sobretodo en este formato mucho más íntimo. Y en primera fila estábamos. Paso
lo siguiente: hubieron problemas de volumen, inconveniente grabe si tenemos en
cuenta su estilo de música; parones continuos de la cantante quejándose por ese
motivo; y la puesta en escena del dúo, que tampoco es para tirar cohetes, se
colocan de perfil al público, uno frente al otro, tal y como aparecen en el
videoclip de
El Final de
la Noche. Que sí, para un videoclip queda muy indie, pero para un concierto
a la una y media de la mañana es un poco tostón, la verdad. De hecho lo peor no
fue esto, sino su repertorio, que a parte de la anteriormente mencionada El
Final de la Noche y
Brillar
–sus dos éxitos-, el resto sonó exactamente igual. Un concierto entero con la
misma canción.
Terminamos
está edición del Faraday 2012 con el pop bailable de
La Casa Azul. Realmente no íbamos con las expectativa muy altas,
pero ya que presentaban nuevo disco,
La Polinesia Meridional,
decidimos quedarnos a escuchar. Y vaya fiesta, si señor! Canciones pegadizas y
sobretodo movedizas. Toda la pista enloquecida bajo el show de luz y color, y
un espectáculo totalmente coreografiado que daba fe de la profesionalidad de
esta banda. Un muy buen final para un festival sencillo pero repleto de gratas
sorpresas!