Tanto esperar y ha pasado volando… recién terminada la 19º
Edición del Sónar, con entradas agotadas para todos los días y a punto de terminarse
también las de noche, ha concluido siendo la edición más exitosa de este
festival de música avanzada, con más de 98.000 asistentes. Un cartel un tanto polémico –en esencia por incluir a Lana del Rey-, pero con personalidad y sobretodo variedad; donde hemos podido disfrutar tanto de nuevas promesas de la electrónica como de auténticos veteranos.
Sizarr
El pasado Jueves, arrancamos en el Sónar Día con este
jovencísimo trío, sorpresa de bienvenida en el Sónar Dôme. Mezclando
electrónica con indie rock, los alemanes Sizarr nos demuestraron que merecían
estar allí. Una de esas apuestas noveles que suele hacer el Sónar, que permite
a bandas desconocidas catapultarlas hacía un éxito mayor, o - en caso de no
gustar - permanecer en el olvido indefinidamente. Con poca carrera a sus
espaldas, pero habiendo ya tocado en festivales como Melt! o Icelandic
Airwaves, Sizarr nos atrapó, del mismo modo que a muchos otros asistentes,
sobretodo por el singular timbre de voz del vocalista. Def-Sty, $P-Money$ y
Gora Sou, amigos desde la infancia, son los protagonistas de este conjunto, uno
de esos grupos que después de verlos te quedas con la sensación de querer
buscar más al llegar a casa. No dejéis de escuchar Fake Foxes
y Boarding Time.
Daedelus Archimedes
Show
Después de estar un rato deambulando por los escenarios del
sonar de día, bajamos al Sónar Hall a ver a Daedelus con su Archimedes Show. A
la misma hora el archiconocido Richie Hawtin tocaba en el mercado de la Boquería,
en un djset anunciado apenas tres horas antes. Pese a eso, nos decidimos por el
norteamericano, que con su anunciado juego de luces, proyecciones, y 24 espejos
en movimiento nos tenía intrigados. Vestido con americana, y unas patillas rockanrolleras,
Daedelus no paró de sudar la gota gorda en todo su show, esfuerzo que vio su
recompensa al tener la sala completamente llena a esas horas del día – solo
eran las 17h de la tarde-. El escenario Sonar Hall, al estar subterráneo, es de
los espacios que goza de mejor sonido e
iluminación de todo el Sónar Día, y Daedelus supo aprovecharlo montando un
auténtico festival de dubsteb que nos capturó a todos los allí presentes.
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| Daedelus y su juego de espejos, alias Archimedes Show. Fotografía: Leonora Casacu |
Flying Lotus
Steven Ellison -o lo que es lo mismo, Flying Lotus-, era
posiblemente de los artistas más esperados del jueves día, además de uno de los
clásicos del festival. Con sonrisa de oreja a oreja, el simpatiquísimo dj-productor
se subió al escenario principal para dejarnos saborear su mezcla de electrónica
y hip-hop jazzero con fuertes beats asincopados. A mitad de la actuación aparece su compañero
de sello Brainfeeder, Thunderkat, al bajo y vestido con un curioso disfraz de
Goku, que hizo -además de otorgarle un toque experimental al directo-, pronunciar
aún más ese bass tan potente y ralentizado característico del californiano. Para
nosotros uno de los grandes momentos sucedió cuando, a pesar de un fallo
técnico de sonido, Flying Lotus lanza el genial I Want
You Back de los Jackson 5. El público se anima, los esqueletos se dan al
baile, y el conciertazo se sigue sucediendo a base de temas de su tercer, y más
calmado disco, “Cosmogramma”, y el próximo “Until Quiet Comes”, previsto para
octubre de este 2012.
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| Flying Lotus en Sónar Village. Fotografía: Oscar García. |
The Pinker Tones
Nos desplazamos del centro de Barcelona al Hospitalet para
disfrutar del concierto inaugural de este Sónar 2012. A este evento solo se
podía acceder mediante invitación conseguida gracias a Estrella Damm – 10.000
unidades para los primeros que reunieran 20 etiquetas de la cerveza-, y 1.000
más por acreditación. El personal en general llegó tarde, quizás debido a los
potentes conciertos a la misma hora del Sónar día, pero los Barceloneses se
marcaron una fiesta digna del acontecimiento. El dúo hizo bailar, reir, y
cantar, en un ambiente relajado a la vez que ansioso por ver a los esperados
británicos. Reconocido a nivel internacional incluso más que en términos
locales –no acabamos de entender el porqué-, The Pinker Tones animaron a buen
nivel de vatios la previa, dejando a la gradería en su punto más álgido al
terminar con grandes piezas como Sexyrobot
y Sonido Total. Un
detalle aclamado finalizar dedicando el concierto a la recién nacida Mila, hija
de uno de los componentes de The Pinker Tones, que acababa de llegar al mundo
dos horas y pocos minutos antes del final de su actuación.
New Order
Y por fin llegó el eje central del jueves. Un poco mayores
pero sin perder una pizca de energía, nos encontramos viendo desde tercera fila
a los veteranos del electropop... ¡Increíble! New Order hicieron un repaso a toda
su carrera, con gran éxito entre los asistentes, sin olvidarse tampoco de su
etapa como Joy Division. Iniciaron con la potente Crystal, siguieron con Regret, Isolation, y otras
cuantas hasta llegar a la glorificada Bizarre Love Triangle. Después más hits como True Faith, momento
álgido con Blue Monday,
y concluyen con la emotiva Love
Will Tear Us Appart de Joy Divison. A todo esto, ayudaron a crear esta aura
de magnificencia los videos y proyecciones visuales: tanto vídeos oficiales
como efectos de videojuego; sensación de
ir en avión viendo las nueves y el mar, o construcciones geométricas, todo el
conjunto acababa de redondear cada canción. Un señor conciertazo, que nos
permitió disfrutar de los de Bernard Summer al 100%, no pudiendo decir que en
formato íntimo, pero si ampliamente y bien cerca –varios momentos piel de gallina-.
Todo y así, los que se lo perdieron, pudieron volver a ver a New Order la noche
del Sábado, esta vez en un concierto abierto a todo el público, aunque eso si,
más masificado.
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| New Order iniciando el concierto con Crystal. Fotografía: Leonora Casacu. |
Amable Dj
Para finalizar, Amable Dj, residente de la sala barcelonesa
Razzmatazz, finiquitó la noche del jueves marcándose una sesión digna de las
circunstancias, con mucha caña, mucha electrónica, y por supuesto muchos hits
de New Order. Gran cantidad del público de esa noche no se quedó, pero los que
cerramos nos fuimos con la piernas bien doloridas de tanto bailoteo… y bien
contentos!


